Como de costumbre hago una reseña hístórica del lugar que creo es interesante para los curiosos viajeros.
Pese a que hoy tanto la villa como el castillo se hallan dentro de una vía de comunicación sin solución de continuidad, no lo fue así en la antigüedad, toda vez que está bien documentada la existencia de una vía prerromana -luego, calzada romana- que enlazaba Caesaraugusta (Zaragoza) y las Galias, no por el curso del Gallego, como actualmente, sino precisamente por la ruta que hoy debe seguirse para llegar hasta los aledaños tanto de la villa como de la fortaleza. Por ello no debe extrañar que todo este contorno haya dado numerosos materiales arqueológicos prerromanos y, muy especialmente, romanos, incluidas algunas partes inferiores y más antiguas del propio castillo. El actual Ayuntamiento comprende las vecinas entidades de Linas de Marcuello, Santa Engracia y Sarsamarcuello.
Por otra parte, el buen estado de conservación de la fortaleza, unido a su majestuosidad, hace que, con notable frecuencia, sea utilizada para el rodaje de exteriores de películas, cortos, reportajes, etc. 
Existen dos vías de acceso a Loarre, ambas desde la carretera de Huesca a Pamplona. Una por Bolea y otra, la más utilizada, por Ayerbe (Se ve con más detalle en el capítulo dedicado a la Colegiata de Bolea)

De una, el castillo propiamente dicho y, de otra, el monasterio tal como hemos detallado anteriormente.
Del primero destacan sus fuertes y primitivos muros, la torre del homenaje, que era el último reducto del castillo, quedando aislado si se cortaba el puente que la unía al resto de la fortaleza. En la torre encontramos los dormitorios mas otro piso dedicado a las cocinas.

y la llamada torre de la Reina, dotada de tres ventanales con arcos semicirculares y capiteles en la columna del parteluz
y la pequeña iglesia de Santa María, también llamada Oratorio de la Reina. Es de planta rectangular y bóveda de cañon.
El segundo,que ocupa la parte más oriental del conjunto, fue añadido hacia 1071 y constituye una feliz síntesis entre el estilo mozárabe de la zona y el incipiente románico europeo
A él pertenecen además el resto de las dependencias monacales
La Iglesia Mayor dedicada a San Pedro es sencillamente impresionante, con su portada de arcos de medio punto y capiteles de singular factura, tanto en su interior como en su exterior.
lLa nave es trapezoidal de 22m de larga por 9 de ancha, dividida en dos tramos, separados por arcos portales y abside semicircular y cúpula de 26 m de altura con doble trompa única en su género
La entrada interior al Castillo y monasterio está decorada al exterior con un arco románico apoyado en columnas con capiteles tallados. Está coronada por los restos de un Pantocrátor (Cristo sentado), con los símbolos de los cuatro evangelistas. A los lados sendos ángeles alados. A la izquierda, cinco figuritas reopresentan la pesca milagrosa.
Bajo el ábside de la Iglesia de San Pedro se encuentra una cripta de forma semicircular. Se trataba de un lugar de culto y enterramiento en el que también se guardaban tesoros
Estaba dedicada a Santa Quiteria.
Aquí se guardaban las reliquias de San Demetrio, protector de los asaltos, ahora trasladadas a la iglesia de Loarre.
Una de las dependencias más importante del Castillo lo constituye el Patio de Armas, que en nuestro caso es una de las partes más antigua de lo que podemos llamar el castillo prerrománico y en las que se pueden apreciar las dimensiones de la parte militar del castillo.

Al salir de Medinaceli por la autovía continuamos a Zaragoza y Huesca. En Huesca hay que tomar dirección Pamplona por la A-132, a 14 Kms, encontramos Esquedas y enseguida a la derecha tomamos la A-1206 que en 6 Kms nos lleva a Bolea.
El templo fue Priorato de la Abadía Real de Montearagón, privilegio que mantuvo hasta 1571, fecha en que pasó a formar parte de la Diócesis de Huesca ya con la denominación de Iglesia Colegial: templo de rango elevado con capítulo de canónigos, beneficiados o racioneros que rezaban diariamente, en el coro, el Oficio Divino en gregoriano, asistían a la misa conventual y recaudaban los diezmos y primicias del amplio territorio que dependía de su jurisdicción.
Tiene planta de salón, cuadrada, con las tres naves de igual altura. Arcos de medio punto. Columnas fasciculadas en la nave central, cilíndricas en el presbiterio y anilladas en el coro. Bóvedas estrelladas de crucería, decoradas con 14 diferentes motivos. Revestimiento integral de los muros interiores con argamasas y yeserías. 

Sobresale el tabernáculo-expositor, fina realización en madera policromada de diseño gótico-flamígero, que sirve de peana a la talla central de la Virgen de la Asunción, con marcados rasgos flamencos.
Retablo de San Sebastián 
Retablo de Santa Bárbara
Coro 
“el Bafomet”
El facistol giratorio contiene los cantorales -libros de los salmos- en pergamino (piel de cordero), manuscritos en el siglo XVIII por los monjes de la orden servita del convento de la Trinidad de Bolea.


Corresponde a una antigua casa solariega, de piedra, muy bien restaurada y donde su dueño: Mario Jiménez te recibe con amabilidad y por un buen precio te da cama y un suculento desayuno.

Puede considerarse como la joya arquitectónica del lugar. 
A través de ella se accede a la antigua alhóndiga, situada en los soportales de la muy castellana Plaza Mayor,
en uno de cuyos extremos se levanta el palacio de los duques de Medinaceli, elegante edificio del siglo XVIII. 
Otros edificios de cierto interés son el oratorio de San Román, probablemente construido sobre una antigua sinagoga,
y el monasterio de Santa Isabel, habitado por monjas clarisas.