Hoy quiero llevaros por varios lugares interesantes por los que tenía ganas de volver y que aprovechando el buen año de lluvias pensaba que estarían particularmente atractivos. Estoy hablando de dos humedales de la Mancha: Las Tablas de Daimiel y Las Lagunas de Ruidera.
Unos carteles te invitan a tres posibles paseos. Tomamos el de la Isla del Pan, que es un circuito cerrado y lo empezamos por la derecha.
La formación de las Tablas se produce por la confluencia de dos ríos de distinta naturaleza:
el Cigüela, estacional y de aguas salobres, y el Guadiana, que aportaba aguas dulces de forma permanente.
Además esta agua superficiales se encontraban sustentadas a su vez por aguas subterráneas que incluso llegaban a aflorar en el mismo espacio protegido, al gozar de un nivel piezométrico muy elevado.
Estos afloramientos se conocen en la zona como Ojos u Ojillos, según su tamaño, y sirven para dar nombre a múltiples parajes el entorno.
Las aves acuáticas que habitan la zona, muchas en grandes bandos, nos ayudan a entender el paraje como hábitat excepcional para la avifauna.
Algunas de estas especies, como el pato cuchara, la cerceta común o la garza real, entre otras, utilizan esta zona para invernar, huyendo de los rigores del centro y norte de Europa;
otras, por el contrario, lo utilizan como lugar de nidificación y cría, como es el caso del pato colorado, el porrón europeo, la mayoría de ardeidas ibéricas (garza imperial, garceta común, garcilla bueyera y cangrejera, martinete, avetoro y avetorillo), el somormujo lavanco, el zampullín y el fumarel.
Algunas lo usan como estación de descanso y alimentación en sus largos viajes migratorios, como los combatientes, el fumarel común y otras aves limícolas.
Existen también especies sedentarias como el ánade azulón o el aguilucho lagunero, que pueden verse durante todo el año, siempre que las condiciones ambientales sean las adecuadas.
Entre los reptiles destacan los galápagos europeo y leproso, las culebras de agua y, en las zonas terrestres, la culebra bastarda, que cuenta con ejemplares que sobrepasan los dos metros de longitud.
Los mamíferos más representativos son la nutria, como especie mejor adaptada al medio acuático, el zorro, el jabalí, el conejo y el tejón.
Está condicionada por distintos factores como la estacionalidad de las aguas, salinidad, humedad edáfica, matera orgánica, etc.
Entre las formaciones más características del Parque Nacional destaca la masiega, con unas poblaciones que constituyen, probablemente, el mayor masegar de toda Europa occidental; algo semejante ocurre con las ‘ovas’, plantas subacuáticas que tapizan el fondo de Las Tablas y que constituyen una fuente alimenticia del primer orden para la avifauna ligada al medio acuático.
Los tarajes unicos árboles existentes en el interior del Parque, por su adaptación parcial al agua y a su grado de salinidad, han vuelto a ocupar sus hábitats primitivos, rodeando las islas e iniciando la formación de un cinturón alrededor del espacio protegido. Otras como el carrizo, que a consecuencia de la mayor escasez y cortedad de los actuales periodos de inundación, adoptó un comportamiento invasor y provocó el desplazamiento del resto de comunidades vegetales, incluida la masiega.Destaca el junco marítimo en suelos temporalmente encharcados, diversas especies de limonios, endémicas de humedales manchegos, en suelos salinos y los calaminos dulces cubriendo algunas islas.


Su organización espacial se articula en varias áreas distribuidas según funciones perfectamente diferenciadas:
1.- En el centro y dominando todo el conjunto, se alza el Castillo construido con anterioridad a la ocupación de la Orden en torno al cual se desarrolló una aldea como demuestran los restos de los Baños y otros edificios descubiertos en el Recinto situado junto a la Puerta de Hierro, y los restos de varios almacenes descubiertos bajo la Sala Capitular.
2.- El Convento o Monasterio Calatravo. Donde se pueden ver todos los espacios destinados a la Clausura: Iglesia, Dormitorios, Claustro, Sala Capitular, Refectorio. Hospedería, Almacenes y Cocinas.
3. Asociado al convento se encuentran las Dependencias Auxiliares en donde se concentraron hasta el siglo XIV las diversas actividades artesanales necesarias para su funcionamiento autónomo: El Molino,
Los Hornos y la Fundición, entre otros.
4. Al mismo tiempo, para la defensa y protección de todo este conjunto arquitectónico se construyen tres murallas;
La Primera Muralla: Tiene unos 500m de longitud, l,80m de ancha y una altura máxima conservada de 10 m os puertas: la de Los Arcos y a del Norte. 
La Segunda Muralla mide más de 800m, rodea y aisla completamente el convento calatravo, superando los 14m de altura en algunos tramos; la anchura es de 2m incluido el adarve que aún puede recorrerse en todo su perímetro tiene varias puertas: la Puerta de Hierro, la Puerta del Sol y (a Puerta Norte; además de otros dos portillos, uno al Norte y otro al Oeste.
La Tercera Muralla es la más pequeña y separa la Villa Vieja del Convento;
tiene150m de longitud y 9m de altura máxima, con muros de l,60m de grosor; tiene dos entradas, una en el Sur y la otra al Norte conocida como "Puerta de la Villa Vieja".


En el siglo XVI llegó a tener un pórtico con arcos de ladrillo que cubriría esta entrada principal.Se trata de un templo de transición del Románico al Gótico planta basilical de tres naves con cabeceras semicirculares, la central más alta y grande, con soportes de pilastras con columnas adosadas sobre las que se apoyan las crucerías de arcos de piedra y plementería de ladrillos en forma de nidos de golondrina.



Os afrezco algunos datos interesantes de esta bella ciudad. Está situado a 646 m. de altitud, y es la capital del Campo de Calatrava.
Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1972.
Su nombre procede del almagreb o arcilla roja con óxido de hierro, que todavía se emplea para pintar la madera. Por eso los árabes lo llamaron Al-magrib.

PLAZA MAYOR

La parte inferior está llenas de bares y tiendas de artesanía.Los Függer (ricos banqueros flamencos traídos por Carlos I) la hicieron a imagen y semejanza de las del centro de Europa.

CORRAL DE COMEDIAS
Construido en el S.XVI, es el único de estas características que se conserva completo y en pie en Europa. En 1955 fue declarado Monumento Nacional.

Se trata de un patio de 300 m2 rodeado de 54 pies rectos de madera de color rojo óxido, que a su vez se apoyan en basas de piedra para proteger a éstos de la humedad. Tiene dos pisos con aposentos y ganchos para el telón. En el patio hay un pozo situado en la entrada, que servía para surtir de refresco a los espectadores.
Acoge todos los años en el mes de Julio, el Festival Internacional de Teatro Clásico con un aforo de 300 personas.

Se encuentra en la Plaza Mayor y fue construido en el S.XVI. En la fachada resalta su gran balconada y la Torre del Reloj. Conserva en la escalera una lápida romana, proveniente de Granátula de Calatrava.
Tras la función de teatro en la que asistimos a la representación de La discreta enamorada de Lope de Vega, buscamos donde cenar y volvimos a descansar
Antes de iniciar la marcha fuimos a tomar tomar un desayuno en el único bar que abría tan temprano, cerca de la carretera por la que iniciamos la salida de Palas y donde los peregrinos se apiñaban buscando el sustento.
Los pasos se dirigen al valle del río Tambre, por un desvío a la izquierda que nos saca de la carretera general y nos lleva a pasar por el caserío de San Xulián do Camiño por un paisaje de tierras de cultivo y prados salpicados de árboles entre los que podemos encontrar algún que otro alcornoque.
Aquí tenemos un cruceiro y la iglesia románica de San Xulián.
Por asfalto llegamos hasta A Pallota y hasta Outeiro da Ponte rodeados de árboles. Podemos encontrar, normalmente en los lindes, especies ornamentales como el boj, el olivo o el laurel cerezo, que probablemente proceden de los jardines de los pazos.
Una carretera a la izquierda nos acerca al castillo de Pambre, quizá el mejor de Galicia, aunque lamentablemente muy descuidado.
Una media hora después, tras vadear el río Porto, la provincia de A Coruña recibe a los caminantes con un excelente paseo por los restos de una calzada romana que se dirige a Leboreiro.
Poco antes de llegar a Leboreiro atravesamos el pueblo de Coto, no sin antes hacer una paradita en la llamada Casa de los Somozas, acogedor establecimiento con un refrescante jardín, decorado con algunos cabeceiros (también llamados hórreos de canasta), hórreos convencionales y algunas mesas y bancos donde descansar antes de abandonar la provincia de Lugo para entrar en la de A Coruña.
Su dueña, Puri nos servirá con simpatía lo que deseamos y nos sorprenderá con algún exquisito bizcocho casero.
La puesta en escena en Leboreiro parece pensada para lavar la mente del peregrino de otras agresiones paisajísticas y preparar su espíritu para el encuentro con el Santo.
Un cruceiro preside la calle Mayor enlosada, a la que escoltan macizas casas de piedra.
En la segunda placeta, con el hermoso pórtico de la iglesia de la Virgen de las Nieves a un lado y la fachada del antiguo hospicio de peregrinos fundado por la familia Ulloa en el siglo XII, se alza uno de los escasos cabeceiros, hórreos en forma de gigantescos canastos hechos con ramas de salgueiro.
Incluso el reconstruido puente por el que se abandona la localidad contribuye a engalanar el decorado.
En Disicabo cruzamos el río Seco por el puente medieval de La Magdalena, y por un camino de tierra entre pinos y eucaliptos llegamos a Furelos, donde cruzamos el río Furelos por “a Ponte Vella” medieval con cuatro arcos de medio punto.
Podemos ver la iglesia parroquial de San Juan, junto a la cual hubo un hospital de peregrinos del cual hablan documentos del s. XII.
A su lado encontramos el primer crucero de Galicia, del siglo XIV, así descrito por Castelao y otros investigadores.
Una vez desaparecido el monasterio, su templo pasó a ser iglesia parroquial.
De Melide no podemos marcharnos sin tomar su famoso pulpo. Lo preparan muy bien en Casa Ezequiel, que la encontraremos al entrar al pueblo junto a la carretera. Merece la pena entrar aunque solo sea por ver su ambiente caminero.
A veces hemos parado en Melide para hacer noche, si veniamos cansados y la verdad es que es un pueblo agradable y acogedor.
Si decidimos seguir lo haremos de frente, por la rúa de San Antonio, para bajar a la carretera de San Martiño.
Por camino de tierra nos pondremos en Boente de Riba, núcleo al borde de la carretera, que se cruza para iniciar el descenso al río Boente.
Empieza así la sucesión de toboganes que van a configurar la etapa.
Aquí hemos parado y comido muy bien en la Fonda Casa Teodora (Tfno.981 50 00 83), que la encontramos muy céntrica y al borde mismo del camino. Las habitaciones son económicas y confortables .